lunes, 3 de diciembre de 2007

Una agenda bien apretada

Nuevos hogares de Santana y Cabrera
El lanzador zurdo Johan Santana, de los Mellizos de Minnesota, y el 3B Miguel Cabrera, de los Marlins de Florida, fueron colocados en el mercado de cambios por sus clubes, pero a pesar de la gran demanda, ha sido imposible transferirlos.

La razón: Tanto Minnesota como Florida buscan sacar el máximo de provecho para cambiar a dos de los mejores peloteros de la actualidad, dos que podrían significar la difrencia para que un equipo pase de simple contendor divisional a ser favorito de ganar la liga, llegar a la Serie Mundial y hasta ganarla.

La situación de los dos venezolanos es completamente diferente. Mientras Cabrera no tiene derecho a objetar ninguna transacción que hagan los Marlins ni puede exigir una inmediata revisión de contrato al club que lo adquiera, Santana posee una cláusula de no-cambio que tendría que obviar para facilitar un traspaso.

Para dejar sin efecto dicha cláusula, Santana tiene que aprobar el equipo (lo que descarta a cualquiera que no sea contendor) y entonces acordar una extensión contractual (no menos de seis años por no menos de 120 millones de dólares) antes de bendecir el cambio.
Los únicos equipos que tienen los prospectos (para darlos a Minnesota) y el dinero necesario (para pagar sobre 20 millones anualmente) para cargar con Santana son los Yankees y los Mets de Nueva York, los Angelinos y Dodgers de Los Angeles, los Cachorros y los Medias Blancas de Chicago, Boston, San Francisco y Seattle.


Esos mismos equipos tienen la flexibilidad para conseguir a Cabrera, aunque solamente Angelinos, Dodgers, Medias Blancas y Gigantes necesitan un tercera base.

A juzgar por las noticias que salen de los cuarteles de Yankees y Medias Rojas, la
puja por Santana se reduce a esas dos organizaciones, con cada uno tan interesado en adquirirlo como preocupado por evitar su rival lo haga. Pero hasta que no se llegue a un acuerdo formal, la realidad es que Santana y Cabrera siguen perteneciendo a Minnesota y Florida, respectivamente.

Muchos peloteros desempleadosSolamente 24 de 148 peloteros que aplicaron para la agencia libre después de la Serie Mundial han conseguido trabajo y los más notables se quedaron en sus equipos de la temporada pasada.

Alex Rodríguez, Mariano Rivera y Jorge Posada se quedaron con los Yankees, Mike Lowell y Curt Schilling en Boston, Luis Castillo con Mets, Omar Vizquel en San Francisco, Kenny Rogers en Detroit, Brad Ausmus en Houston y Greg Maddux en San Diego.
Igualmente, ejercieron las opciones para retener un año más en los contratos de Bobby Abreu (Yankees), Moisés Alou (Mets), Paul Byrd (Cleveland), Tim Wakefield (Boston) y Adam Dunn (Cincinnati).


El jardinero Torii Hunter (90 millones por 5 años con Anaheim), el cerrador dominicano Francisco Cordero (46 millones por 4 años con Cincinnati), el relevista Scott Linebrink (19 millones por 4 años con Medias Blancas) y el abridor zurdo Tom Glavine (8 millones por un año con Atlanta) son los agentes libres más notables que cambiaron de clubes.

Pendientes por definir su futuro se encuentran los especialistas del CF Andruw Jones y Aaron Rowand, los jardineros dominicanos Sammy Sosa y José Guillén, el gran jonronero Barry Bonds, los receptores Mike Piazza y Paul LoDuca y los lanzadores Bartolo Colón, Liván Hernández, Freddy García, Carlos Silva y Odalis Pérez, entre otro centenar de jugadores.

Posiblemente el caso más llamativo es el de Bonds, quien a pesar de liderar la lista de jonrones de todos los tiempos con 762 y estar dispuesto a seguir jugando para llegar a 800, podría no encontrar empleador debido al caso que tiene pendiente en una corte, por perjurio y obstrucción a la justicia.

Será interesante escuchar las opiniones que tienen los gerentes generales y dueños acerca de la situación del rey de los cuadrangulares.

El informe Mitchell Los ejecutivos del béisbol invertirán el mismo tiempo hablando y comentando de posibles fichajes y transacciones que el que tendrán que usar en responder cuestiones acerca del esperado informe del antiguo senador George Mitchell, "contratado" por las Grandes Ligas para realizar una investigación "independiente" acerca del uso de esteroides en el pasado reciente.

Se espera que Mitchell entregue su informe, producto de casi dos años de investigaciones, como un regalo navideño a las Grandes Ligas. Un "caramelo envenenado" para muchos.

El famoso reporte podría incluir los nombres de grandes estrellas del béisbol que estuvieron asociados al uso de sustancias y no estamos hablando de Bonds, Jason Giambi, Rafael Palmeiro y José Canseco, sino también otros que en cierta forma han sido protegidos de los escándalos recientes. Se cree que más de 100 jugadores serían nombrados por Mitchell.

Después de una reunión entre Mitchell y los jerarcas del béisbol en octubre, una fuente dijo que el abogado de Grandes Ligas, Tom Carlucci, solamente atinó a decir: "El reporte será dañino para el béisbol".

Repetición de televisión: Preocupado por los graves errores ocurridos en los últimos tiempos y que se pudieron evitar apoyándose en la tecnología, el béisbol estudia la posibilidad de aprobar el uso de repeticiones de videos para decidir jugadas y situaciones cerradas.

El comisionado Bud Selig, quien se opone a la idea, comisionó a los gerentes generales para que decidieran si valía la pena contemplar el tema.

Los gerentes votaron 25-5 a favor del uso de la repetición en noviembre y ahora Selig está obligado a presentar el asunto a los dueños de equipos.

De aprobarse, la repetición no se usaría para decidir conteo de bolas y strikes o jugadas de reglas, sino para situaciones controversiales como la validez de un jonrón que pasó por encima del poste divisorio o que golpeó la franja amarilla en las verjas de los parques, así como jugadas en donde los árbitros han tenido una posición difícil para decidir inmediatamente

Hay muchas otras cosas que seguramente analizarán los jerarcas de Grandes Ligas, incluyendo trasladar las próximas reuniones a un lugar más cálido, digamos Miami, Orlando o cualquier otra ciudad de Florida.