miércoles, 7 de mayo de 2008

Desaparecidos en acción



BOSTON -- Muecas y risas invadieron a Paul Pierce cuando comenzó a formular su explicación. Intentó permanecer serio, pero no pudo.

Por nervios o vergüenza, Pierce no pudo retener la risa cuando miró la planilla y dio su opinión sobre los numeritos, que -- brutales y bizarros -- habían beneficiado a los Celtics.

"Ray Allen y yo sentimos que paralizamos a LeBron. Y nos combinamos para acertar dos de 18", señaló Pierce.

Y sí, los dos aciertos de Pierce en 14 intentos junto con los cero aciertos de Allen suman dos de 18, igual que LeBron. Y para sumarle cosas raras a una noche de numeritos extrañísimos, las seis pérdidas de Pierce sumadas a las cuatro de Allen igualaron las 10 de James los 48 minutos más difíciles que James ha jugado en el básquetbol profesional.

Sí, LeBron tuvo nueve rebotes, nueve asistencias y ocho tiros libres acertados. Pero esos números fueron opacados por otras cifras más sombrías en la misma línea de la tabla -- 10 pérdidas y 16 tiros fallidos -- incluyendo el tiro errado en su carga hacia el aro con 10 segundos de juego por delante que podría haber empatado el partido; que terminó en triunfo para Boston, 76-72, el martes por la noche en el Juego 1 de la serie de segunda ronda.

"Esta noche hubo problemas en la ofensiva. En defensa, ambos equipos estaban comprometidos", dijo James. "No hubo muchos numeritos [de calibre] All Star".

No de parte de James, definitivamente, ni de Allen ni de Pierce. Pero hubo otro All Star en la cancha, alguien que siempre ha sido criticado por evitar los tiros claves en los momentos decisivos. Estamos hablando nada más ni nada menos que de Kevin Garnett, y esta vez nadie dudó de su agresión.

El balón llegó a las manos de Garnett después de que Zydrunas Ilgauskas empatara el partido en 72-72 con 39 segundos de juego. Garnett se encontraba asilado con cobertura simple cuando giró hacia un lado, dobló hacia el otro y luego clavó un tiro en salto corto sobre Joe Smith para brindarles a los Celtics la ventaja definitiva.

"Fue como dos pesos pesados luchando con golpes al cuerpo. Nada de sutilezas, nada de jabs, sólo golpes al cuerpo -- una pelea puramente defensiva", dijo Garnett.

O como lo puso el entrenador de Boston, Doc Rivers, al bajar del podio, "Esto va a ser como Knicks-Heat, o Knicks-Bulls".

Los equipos se combinaron para 41 pérdidas (23 de Boston) contra 52 goles de campo, y tan sólo una docena de puntos de segunda oportunidad surgieron de un total de 21 rebotes ofensivos.
Cleveland acertó menos del 31 por ciento de sus tiros, Boston el 43 por ciento, y los intentos de triples de ambos equipos fueron poco inspiradores. En otra coincidencia estadística entre tres de las cuatro estrellas del partido, Allen (0 en 3) y Pierce (0 en 3) se combinaron para igualar la marca de James (0 en 6) en esta categoría.

"Parece que tendremos una serie fea", dijo Pierce, aunque su entrenador hizo hincapié en que "fue un triunfo hermoso".

Para los aficionados de Boston, lo hermoso fue ver un último cuarto convincente en su propio estadio tras cuatro victorias contundentes sobre los Hawks en la primera ronda (tres de esas victorias fueron contrarrestadas por decepcionantes derrotas fuera de casa).

El estadio parecía contener el aliento cuando James atacó con su última carga. Subió como si previera el contacto, y luego vio su tiro entrar y salir antes de que los Celtics bajaran el rebote y James Posey congelara el resultado con dos tiros libres.

"Tuvo una noche difícil, y está en todo su derecho. En mis últimas conferencias de prensa todo fue 'grandioso, grandioso, grandioso'. Intentó atacar, que es bueno, y, conociéndolo, sin duda rebotará en el Juego 2", dijo el entrenador de Cleveland, Mike Brown. "No le dieron las faltas, especialmente al final".

Las 10 pérdidas de James estuvieron muy cerca del récord en playoffs marcado por Super John Williamson de los New Jersey Nets en 1979. Para James, fue su segundo partido de 10 pérdidas en playoffs. El primero fue en primera ronda ante Washington hace dos años.

Hace más de 11 años que Allen no pasaba un partido sin marcar puntos, un período de 852 partidos consecutivos incluyendo la temporada regular y los playoffs, según el Elias Sports Bureau. Parecía pasivo en la ofensiva, casi no se movía sin el balón, y se veía vacilante cuando lo tenía.

Pierce tuvo problemas de faltas desde el principio y nunca entró en ritmo, acertando apenas uno de ocho intentos en la segunda mitad, junto con cuatro de sus seis pérdidas.

"Si eres de Cleveland, piensas que casi ganaste con LeBron jugando así. Y si eres de los nuestros, piensas que ganamos con Paul y Ray sin anotar", dijo Rivers.

Estadísticamente, estuvieron parejos. Pero no hay empates en los pleyoffs de la NBA. Debe haber un ganador, y esta noche el ganador fue Boston gracias a que Garnett estuvo a la altura de las circunstancias una noche en la que todos los demás All Stars presentes jugaron mal -- tan mal que sólo podías reírte, como Pierce.