martes, 6 de noviembre de 2007

Vuela desde el banco


Terry, la clave de los Mavericks


DALLAS -- ¿Sabes qué le sucedió al último equipo que usó a Jason Terry como sexto hombre?

No es una gran sorpresa, porque Terry se lo estuvo recordando a todo el mundo últimamente.

Desde que el entrenador Avery Johnson le dijo a Terry que pensaba usarlo desde el banco después de tres semanas como el sucesor primario de Steve Nash en los Dallas Mavericks, Terry estuvo hablando del torneo universitario en el que ayudó a Arizona a ganar en 1997 bajo el mismo rol. No dice abiertamente que lo considera un presagio, pero su actitud lo dice todo.

A modo de respuesta ante una pregunta sobre presagios el lunes por la noche, Terry respondió: "Me ves sonriendo, ¿verdad?".

¿Lo ves? No toda la bravuconería de los Mavericks se perdió en la paliza que les propinó Golden State la primavera pasada en primera ronda. Era imposible esquivar las sonrisas esta noche, cuando el nuevo sexto hombre de los locales fue el mejor hombre del American Airlines Center, empujando a Dallas a un triunfo por 107-98 sobre Houston.

Se suponía que ésta era la oportunidad de los Rockets para hacerse valer y demostrarle a la nación que finalmente han acortado la brecha. Venían con una impecable marca de 3-0 y un plantel repleto de nombres nuevos para ayudar a Tracy McGrady y Yao Ming. Sin embargo, Houston simplemente no consiguió aprovechar las ausencias de Devin Harris, Erick Dampier, Devean George y Brandon Bass por lesiones -- ni los problemas de faltas Dirk Nowitzki y Josh Howard -- ya que no pudieron contener a Terry.

El base anotó 31 tantos que, combinados con los 16 de Jerry Stackhouse, permitieron al dúo de reservas de Dallas superar en puntos a los siete Rockets que jugaron además de T-Mac y Yao. Terry abrió la segunda mitad en lugar del ineficiente J.J. Barea, marcó los últimos siete puntos del tercer cuarto para levantar el déficit de 75-70 de Dallas y mejoró su promedio de temporada a 22.8 puntos con lanzamientos para el 60 por ciento.

La campaña acaba de empezar, pero ésta declaración es fuerte en cualquier momento: "Nos sorprendemos mucho cuando falla", dijo Johnson.

Por supuesto, como todo en los Mavs tras dos inesperadas caídas al hilo en playoffs, nada es concluyente hasta que arranca la postemporada. Terry podría lanzar al 60 por ciento desde el campo durante toda la temporada regular y no impresionar a nadie fuera del norte de Texas a menos que traslade su desempeño a los playoffs.
No obstante, dado lo bien que Terry se ha adaptado al cambio, cabe preguntarse si Johnson ha encontrado la manera de mejorar las cosas sin hacer grandes cambios en el plantel. El ungimiento de Harris como titular indiscutido en la punta sin duda le ha quitado presión a Terry, quien ahora entra directamente a anotar en lugar de intentar involucrar a todos, porque eso era lo que creía que tenía que hacer.

Además, la dupla de Terry y Stackhouse cubre una de las grandes deficiencias de la temporada pasada. "Teníamos que volver a lo que éramos cuando llegamos a las finales", dijo Terry, "cuando nuestro banco era nuestro punto fuerte".

Sin duda fue lo suficientemente bueno como para rescatar a Dallas en un espectacular juego de noviembre. Yao Ming y Josh Howard sufrieron torceduras de tobillo en la segunda mitad por caer mal, pero ambos se negaron a salir del juego lesionados, reafirmando la importancia que ambos equipos le dieron al partido.

Gracias al banco y tal vez al mejor desempeño de DeSagana Diop en su carrera --10 puntos, 13 rebotes, cuatro bloqueos y cero faltas como la principal marca de Yao -- los problemas de Nowitzki con los réferis y su baja efectividad (7 de 20) no lastimaron a su equipo. Tampoco lo hicieron los 35 puntos y ocho asistencias de McGrady, con Yao logrando apenas 12 tiros desde el campo frente a sus incontables marcas dobles.
"Ellos sienten que han mejorado su plantel", dijo Stackhouse sobre los Rockets. "Pero nosotros nos sentimos de la misma manera".

El jueves (por TNT) los Mavericks vuelven a Orlando por primera vez desde que los Golden State Warriors los vapulearon en primera ronda.
Nowitzki fue (y sigue siendo) el más culpado por la caída de los Mavs ante los Warriors, pero el desempeño de Terry tampoco fue motivo de festejos. En el primer año de su nuevo contrato por seis años y casi 58 millones de dólares, Terry falló 23 de 32 intentos desde la línea de triples ante los Warriors y casi no pudo aprovechar la atención que Nowitzki se llevaba como el principal blanco de los defensivos del entrenador Don Nelson.

"Comparto mucho de eso con él", dijo Terry respecto de Nowitzki y la culpa por Golden State, sabiendo que el pasado reciente opacará sus logros en Arizona hasta que los Mavs compensen.