viernes, 18 de abril de 2008

Son 16 sueños en marcha


Se ponen en marcha los playoffs, con todos los ojos puestos en el Oeste
NUEVA YORK -- Shaq y los Suns versus los Spurs. Kobe Bryant cara a cara con Allen Iverson. La posibilidad de que los Mavericks sean ahora los aguafiestas.

Y esta es sólo la primera ronda.
Luego de la puja por los playoffs más reñida en su historia, la Conferencia del Oeste afila los dientes para una postemporada que podría ser mucho mejor.

"Será la locura", declaró el escolta de Dallas Jason Terry. "Será fantástico para los aficionados de la NBA en todo el mundo".
Cuando se dilucide, el que sobreviva en el Oeste seguramente se las verá con Boston o Detroit en la final.

Los playoffs arrancan el sábado: Washington visita a Cleveland en el tercer asalto de su rivalidad de postemporada; Phoenix viaja a San Antonio; los Hornets reciben a Dallas en el primer juego de postemporada desde que se mudaron a Nueva Orleáns; y Utah estará en Houston para otra revancha.

El domingo se pondrán en marcha las series Toronto-Orlando; Lakers-Nuggets; Detroit-Philadelphia; y Boston-Atlanta.

Los Celtics y Pistons son amplios favoritos para pelearse la representación del Este en la final.
No hay nada claro en el Oeste, donde los Lakers, el equipo mejor preclasificado, aventajó por apenas siete victorias a los Nuggets, los octavos.

San Antonio lo hace como tercero, el mismo escaño mediante el cual el año pasado arrancó su marcha al campeonato. Tuvo que superar a los Suns, que esta vez tienen como muro al mastodonte Shaquille O'Neal. Phoenix ganó los dos duelos particulares con San Antonio tras el arribo de O'Neal procedente de Miami.

"La serie de Phoenix-San Antonio será un verdadero baño de sangre", avisó Shane Battier, delantero de Houston. "La Dallas-Nueva Orleáns va a ser muy, pero muy competitiva. Denver tiene el físico para darle pelea a los Lakers; nadie sabe lo que va a pasar en esa serie. Y la del 4-5 siempre es una buena".
Quizás todo termine con un duelo entre los Celtics y Lakers, la rivalidad más importante en la NBA de vuelta en los pri
meros planos. Quizás sea Boston-San Antonio, la vieja dinastía contra la nueva.
Y por qué no Pistons-Hornets, o Pistons-Jazz, o Celtics-Suns. La final arrancará en Boston o Detroit, si uno de esos dos equipos se clasifica por el Este, pero saber el representante del Oeste es casi una moneda al aire.

"Creo que la cosa está más abierta", declaró el alero de Utah Carlos Boozer. "Creo que para salir campeones hay que ganarle a los Spurs. Yo los respeto bastante. Hay varios equipos equipos talentosos, y creo que todos tienen una gran posibilidad de ser campeones".

Los Lakers quedaron con el mejor récord de la conferencia gracias a un fuerte cierre, posiblemente asegurando que Bryant reciba su primer premio como Jugador Más Valioso. Pero no se pueden fiar de Denver, con Iverson y Carmelo Anthony. Ambos quedaron detrás de Bryant en la tabla de anotadores de la liga.

El octavo preclasificado dio la gran sorpresa el año pasado cuando Golden State eliminó a un equipo de Dallas con 67 triunfos. Los Mavericks buscarán devolver gentilezas desde el otro lado, al enfrentar a los Hornets (2), campeones del Suroeste y con escasa experiencia de postemporada.

Dirk Nowitzki, Jason Kidd y el resto de los Mavericks terminaron entonados la campaña regular con un triunfo 111-98 sobre los Hornets, vengándose de la paliza que sufrieron en el partido previo, que fue el primero de Kidd en su vuelta a Dallas.

"Hemos pasado por muchas cosas en 30 juegos, lesiones, suspensiones, cambios en la alineación. Lo hemos visto todo", dijo Kidd. "Nos ha tocado jugar contra eq
uipos buenos y malos ... así que estamos bien preparados y entusiasmados por el desafío".
De la mano del trío de Kevin Garnett, Paul Pierce y Ray Allen, los Celtics amasaron el mejor récord de la temporada regular con 66-16. Ahora buscan la primera corona para Boston desde 1986.

"Queremos ganar el campeonato", expresó Garnett. "Nada menos que eso, esa es nuestra mentalidad".

Los Cavaliers eliminaron a los Wizards de los playoffs en los dos años anteriores, aunque los jugadores de Washington aseguran que ya no piensan en esos fracasos.
En lo que sí tendrán que pensar es en el astro de Cleveland, LeBron James, el líder anotador de la NBA con promedio de 30 puntos por juego.

"Es tremendo, él (James) puede ganar una serie por si mismo, y ojalá no tenga que hacerlo", dijo el entrenador de los Cavaliers, Mike Brown.